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DISTINTO EN LA TARDE

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No la buscaba ni me buscaba. Quizás se buscaba a sí mismo. Su descuido era evidente aunque su ropa pareciera elegante. El pelo ondulado descansaba en los hombros como abatido, como si el peso de la no limpieza, lo obligara a ese reposo. La tarde se despedía y nada la diferenciaba de la de ayer o la de mañana. Salvo él. Y yo, cruzándome en su particular trayecto. Lo vi. Creo que él no a mí. O sí, pero no era importante. Yo no era importante ahí. Eso, ya distinguió esta tarde de las otras. A pesar del gris, caminaba lento. Llevaba una bolsa plástica vacía en su mano derecha. Y digo vacía -al menos desde mi percepción- porque pude notar que el poco viento que corría por la vereda, le ingresaba por la boca, curioso, le recorría las entrañas como buscando algo interesante que sirviera de obstáculo a su irrupción, y salía despreocupado y aburrido, sin hallar sorpresas. Tal vez esa era la novedad... Y no sus zapatos o el suéter coral. Todo el atuendo estaba fuera de contexto si se toma en cue...

Endebles techos de plástico

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No fue de un momento a otro. Fue más bien algo que iba apareciendo de a poco en nuestros sentires. Y sobre los últimos minutos, todos quisimos ser ella. Por lo menos por unos instantes. Su grito purpúreo de libertad, expuesto en la más lábil sonrisa, sus hombros descubiertos. Llevaba una maceta mediana, la abrazaba con sus brazos débiles sobre el abdomen. En la maceta se desperezaba frágil un bonsái de jacarandá, que se estremecía en cada una de sus exhalaciones; sus ramitas más largas cosquilleaban su fina nariz y su sonrisa inquieta. Ella subió en el octavo. Para ese momento ya casi no había lugar para nadie más. Cabía solo ella y su maceta cuando entró. Me pareció extraño. El elevador subía, ella bajaba. Unos minutos antes de todo, yo entraba en el edificio con mi sobrino. Lo traía de sus clases de clarinete, unas cuadras más allá, afuera. Mi hermana me había pedido el favor de ir a buscarlo y traerlo de vuelta a casa. Ellos viven en el doce, el último piso. Mi sobrino vuelve de las...

IMPLACABLE

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La muerte es una tenebrosa mujer que se viste de negro. Observa la vida de los humanos, quienes saben que los acecha y le temen. Juega sucio barajando cartas con sus esqueléticas manos. Con telarañas, teje y desteje existencias y se sabe poderosa e implacable, por lo que no repara en su aspecto tétrico que la beneficia. Al verla, los cuervos siguen sus pasos aleteando a su alrededor. Ella camina por un sendero cubierto de espinas como una pantera sigilosa. Sus ojos brillan cuando encuentra a su víctima. El mártir la presiente y corre espantado, su corazón se acelera, trata de evadirla, pero una fuerza espectral lo empuja hasta la gruta. Allí la muerte se divierte como un depredador con su presa. Exhibe sus dientes verdosos y carcomidos. Sigue empujándolo hasta hacerlo penetrar en el escondrijo donde guarda innumerables trofeos. Él tropieza con ellos: huesos apilados, algunos con carne, otros húmedos o secos. Siente miedo, su corazón pierde fuerzas. Se entrega a la suerte que ya sabe ec...

La Ciudad Sin Mí

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Mamá, espero estés bien. Escribo esta carta para agradecerte por las tostadas de esta mañana, por el vestido prestado que me regalaste en mi cumpleaños, por la mochila con corazones que compraste junto a papá, por la carterita en donde guardo mis monedas, por las botas para la lluvia que nunca usé, por el Christie que no devolviste jamás. Gracias por todo lo que me has dado. Sé que estarás con el ceño aplastado cuando leas esta carta, maldiciéndome mientras corres a mi habitación y no encuentras ni mis sombras en el armario. Pero no te preocupes mamá, uno se va a dormir y mañana es otro día. Voy rumbo a un hogar más cálido que el nuestro, a un puñito de desierto en medio del mar, al final de las vías de este tren. Allí podré correr sin miedo a tus regaños, y caer y levantarme con el sabor de la arena suave entre los dientes. Escalaré una pequeña palmera para observar qué oculta el filo del mar a la distancia, y ver si por fin el sol se hunde bajo el agua y sale desnudo como la luna. Ha...